jueves, 6 de noviembre de 2008

La Adiccion a los Psicofármacos


Cuando hablamos de la dependencia a determinadas sustancias, muchas veces no tenemos en cuenta que hay fármacos que usados desproporcionadamente, fuera de su contexto y sin un control regular y estricto, pueden ser causantes de un proceso adictivo importante y difícil de controlar.
Éste es el caso de muchos psicofármacos, medicamentos usados para dar respuesta a problemas psicológicos y de conducta, como los ansiolíticos y los hipnóticos.
Cada vez hay más gente que, debido a un ritmo de vida acelerado, a la acumulación de tensiones y a la mala canalización de expectativas y sentimientos, puede desencadenar procesos importantes de ansiedad, insomnio y estrés.
La respuesta a esta sensación de malestar psicológico es, en muchas ocasiones, la medicación. En estos casos, los fármacos son una ayuda, un cojín para encauzar un problema psicológico: ayudan a regular determinados neurotransmisores, y la respuesta a tal acción es una mejora sustancial de los síntomas negativos que percibe el afectado.
Según estadísticas internacionales, las mujeres mayores de 40 años, son las que más consumen psicofármacos, en una proporción muy superior a los hombres de la misma edad, y a otras mujeres más jóvenes.

Al principio un diazepam para la ansiedad, una fluoxetina para la depresión, otro día un alprazolam y así poco a poco comienza la drogodependencia de psicofármacos que es también una adicción, aunque muchas no lo crean, y solo cuando comienzan a padecer sus consecuencias suena la señal de alarma.

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