
Los derivados de la anfetamina, como el éxtasis o la metanfetamina, son las únicas drogas con investigaciones que prueban una destrucción progresiva del cerebro.
Esto provoca una serie de efectos nocivos como problemas de memoria, alteraciones cognitivas, impulsividad, depresiones o trastornos de sueño, si bien la aparición de estos síntomas no está comprobado que se produzcan por esta falta de serotonina derivada del consumo de esta sustancia psicoactiva
Las muertes relacionadas con el éxtasis son raras en comparación con las producidas por consumo de opiáceos, pero siguen siendo motivo de gran preocupación entre la opinión pública, probablemente debido a la edad de las víctimas y a los efectos totalmente inesperados. El término "muerte relacionada con el éxtasis" debe ser objeto de una definición más precisa. En la actualidad, podría significar que en el certificado de defunción se menciona esta sustancia o que se han encontrado restos de la misma en los análisis toxicólogos (con frecuencia en combinación con opiáceos, alcohol, cocaína y otras drogas).
Las emergencias hospitalarias pueden considerarse asimismo como un indicador de los graves problemas de salud relacionados con el consumo de esta sustancia.
Algunas muertes relacionadas con el éxtasis podrían evitarse con medidas relativamente simples, como mejorar la ventilación pulmonar, suministrar agua o fomentar conductas más sanas impartiendo educación en materia de salud. En otros casos parece que la muerte se debe a una reacción idiosincrásica a la droga.
Estas reacciones inciertas son difíciles de prevenir y por lo tanto las posibilidades de intervención, exceptuada la asistencia médica, son limitadas, siempre se trata la urgencia, pero jamás los emergentes que afectan a una sociedad, hay que prevenir, anticipar los hechos.
La Argentina carece de medios para llevar controles en las guardias de los hospitales, realizar campañas de prevención focalizadas, en especial, la costa atlántica, y los boliches de moda, donde existen clases sociales medias y altas, no hay informes anuales de cuántas muertes por esta droga, ya que en muchos casos se la confunde con el coma alcohólico, hay que informar y el estado debe acompañar con políticas preventivas al respeto, para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y ahorrar dinero para el futuro.
Estas reacciones inciertas son difíciles de prevenir y por lo tanto las posibilidades de intervención, exceptuada la asistencia médica, son limitadas, siempre se trata la urgencia, pero jamás los emergentes que afectan a una sociedad, hay que prevenir, anticipar los hechos.
La Argentina carece de medios para llevar controles en las guardias de los hospitales, realizar campañas de prevención focalizadas, en especial, la costa atlántica, y los boliches de moda, donde existen clases sociales medias y altas, no hay informes anuales de cuántas muertes por esta droga, ya que en muchos casos se la confunde con el coma alcohólico, hay que informar y el estado debe acompañar con políticas preventivas al respeto, para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y ahorrar dinero para el futuro.

